La antigua huerta del Castillo, hoy Parque Municipal de Cortes, con casi 30.000 m2 de superficie y con noventa especies vegetales es un jardín único en la Ribera Navarra.Antiguamente servía tanto de esparcimiento para la familia del Conde de la Unión como de huerto, gracias a las dos acequias que discurren por su interior estaba asegurado su riego. Los caminos de gravilla, con una cota superior a la de los parterres con plantaciones, podían seguir siendo utilizados durante el riego a manta ya que no se inundaban.

La zona más utilizada era la ubicada junto al acceso secundario al Castillo (B), contaba con un íntimo jardín a la manera italiana y una pradera con césped que servía de pista de tenis, hoy desaparecidos. El resto, siguiendo el modelo de jardín inglés, contaba con caminos serpenteantes entre vegetación exuberante y variada con pequeñas colinas artificiales.

Como curiosidad, las tierras provenientes de la excavación del edificio de las Bodegas se utilizaron para crear dos montañas artificiales (F).

De las especies arbóreas, destacan los excepcionales cedros del Líbano centenarios (E).

El Castillo era autosuficiente, contaba con varios huertos de tubérculos, hortalizas y frutales (H) e invernaderos para vegetales y flores (C), así como corrales y gallineros. Por último el complejo se completó a mediados del siglo XIX con el edificio de las Bodegas para vino que contenía almacenes y la casa del administrador (J).

El 21 de octubre de 1999 el Ayuntamiento de Cortes compró el Castillo, para la apertura al público del jardín hubo que recuperar caminos y crear nuevos accesos, acondicionar el estanque (D) que se usaba para criar cisnes y crear compost, y por último el antiguo huerto se transformó en una gran plaza a modo de anfiteatro para actuaciones al aire libre (H).

El actual parque público es por su tamaño, variedad vegetal y excepcionalidad, una verdadera joya natural del Valle del Ebro.

Parque Municipal.